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domingo, 27 de noviembre de 2011

Fiesta en el Día de la Infancia

20 de Noviembre: DÍA INTERNACIONAL DE LA INFANCIA 


En uno de los centros de día de atención a menores, de la Fundación Siloé, se celebró el día mundial de la Infancia, con actividades previstas para los chavales y para todos los que quisieran asistir.
La fiesta se inició con un espectáculo de magia y humor, que representó el mago Adrián Conde.


           El mago Adrián en diferentes momentos del espectáculo.








Posteriormente, chavales y profesionales de los centros de día, actuaron una pequeña obra de teatro con motivo de reflejar los derechos de la infancia.




Fue una fiesta para continuar reivindicando los derechos de la infancia sin perder el humor y la diversión.

lunes, 29 de agosto de 2011

Menores en riesgo social en Gijón

Artículo de "El Comercio" del 29.08.2011 - Chelo Tuya

domingo, 31 de julio de 2011

Artículo de El Comercio sobre infancia y cooperación

22 familias con apoyo psicológico y 133 menores protegidos
Siloé continuará su labor de cooperación internacional en 2011 con programas de salud y educación a niños de Palestina y Jericó.

02.05.11 - 01:59 - 


Sida, sin techo, discapacidad, enfermedades mentales... La asistencia a las personas en alguna de las circunstancias citadas no son el único motor de la Fundación Siloé. La entidad recibió el año pasado el premio José Lorca por la promoción y la defensa de los derechos de la infancia, personalizado en el fundador y patrono de la entidad, José Antonio García Santaclara.
Y es que, además los programas Innuit y Otras Capacidades, Siloé desarrolla el programa Chavales, dirigido a menores en riesgo. A ellos les ofrece tanto hogares como centros de día, en los que el año pasado recibieron asistencia 133 menores.
Según explica Susana González, los hogares de día «es una forma de apoyar a las familias, ya que el niño o la niña están con nosotros en el centro durante el día, pero luego van a dormir a sus casas». De esta modalidad, Siloé cuenta con tres, que reciben los nombres de 'La tribu', 'Medrando Xuntos' y, finalmente, 'Kiriku'.
Por su parte, los centros de día están pensados para apoyar a las familias con horarios laborales complicados, por lo que en estas dependencias de Siloé los chavales realizan sus deberes, pasan su tiempo libre o llevan a cabo tareas extraescolares, «pero siempre volviendo con su familia».
Porque ése, el que la familia no se disperse, es el objetivo básico de estos dispositivos «que tienen como fin colaborar con las madres y padres con problemas, pero sin tener que institucionalizar a sus hijos». Hay un centro más que hogares, pero, como aquellos, los cuatro reciben nombres curiosos: 'Makareko', 'Freire', 'Albanta' y 'Milani'.
Persiguiendo el objetivo de evitar la desestructuración familiar, los adultos también reciben tratamiento específico, especialmente psicológico. Se trata de una ayuda que, en 2010, llegó a 22 unidades familiares «con 56 beneficiarios directos o indirectos».
Cooperación internacional
La preocupación de Siloé por los menores va más allá de las fronteras gijonesas, ya que la Fundación pretende dar este año el salto a la cooperación internacional. Susana González bromea con la idea de que «puede que parezca que ya tenemos mucho en qué preocuparnos, pero somos una entidad joven y estamos pensando nuevos proyectos en los que podemos ser útiles».
Por ello, aprovechando las subvenciones que el Ayuntamiento de Gijón concede a proyectos de Cooperación Internacional, este año la Fundación Siloé se ha presentado para recabar fondos «dirigidos a un proyecto que lleva a cabo HWC, en apoyo a la salud materno-infantil en los territorios ocupados y autónomos de Cisjordania».
Además, la directora de la Fundación apuntó otro proyecto para el que también desembolsarán recursos. Es el de 'Todos al cole: escuelas infantiles para los niños beduinos', «un programa que pretende establecer una red de escuelas infantiles en los campamentos beduinos Jahalin, en la zona comprendida entre Jerusalén y Jericó».
Para todo ello, Susana González entiende que será básico «seguir contando con el apoyo de las instituciones», un respaldo que no duda que continuará «pase lo que pase en las próximas elecciones de mayo. Son proyectos indefinidos».

miércoles, 27 de julio de 2011

Premio "José Lorca" a Santaclara

Presentaciación de la entrega del Premio “José Lorca” a José Antonio Garcia Santaclara
Susana González García. Fundación Siloé
Es difícil resumir una trayectoria tan dilatada. A lo largo de los años, recuerda al gorrión, que no puede estar en un sitio porque su espíritu inquieto lo lleva siempre a nuevos destinos.
http://www.fundacionsiloe.org/  15 de Noviembre de 2010
Santaclara
Hoy me toca el difícil papel de presentar, en pocas palabras, a “Santa” (como familiarmente le llamamos) una persona cuya forma de hacer le ha hecho merecedor este año de la distinción del Premio “José Lorca”. Conociéndole, sé que ha aceptado la distinción por el sentido del deber y por respeto a la Institución y pese a la publicidad que reporta y a la solemnidad de la entrega, “Santa” piensa, como Machado, que todo narcisismo en un vicio feo y ya un viejo vicio.
Es difícil resumir una trayectoria tan dilatada. A lo largo de los años, recuerda al gorrión, que no puede estar en un sitio porque su espíritu inquieto lo lleva siempre a nuevos destinos. Hablar de su vida es, primero, hablar de un sacerdocio algo tardío y de un cura atípico que tiene su iglesia en la calle pero también, hablar de su vida, es recorrer geografías, cambiarse de ropa y hacer paradas en distintos sitios del camino:
- en San Juan de Dios donde trabajo con enfermos mentales y quedo muy influido por el loco de Granada Juan Ciudad alias “Juan el de Díos”
- en el teléfono de la esperanza,
- en París, donde las experiencias que guarda en su memoria están siempre a flor de piel, trabajó con inmigrantes y entró en contacto con el padre Gilbert y la Asociación Siloé.
 - en el hospital psiquiátrico de Oviedo, en la cárcel ….
- Y en la Asociación Chavales en libertad cuya llegada supuso la incorporación, en la atención de menores, de técnicas de intervención social y educativa dentro de un proyecto residencial alternativo -en aquella época- a los internamientos de menores en grandes instituciones. De su actividad en Chavales destacaría muy resumidamente:
La organización y desarrollo de unas jornadas sobre La problemática del menor en Asturias que se celebraron, el 8 de marzo de 1985 en Perlora,  a instancias de la Directora Regional de Acción Social, hoy Procuradora General del Principado de Asturias. Se consiguió por primera vez en la región reunir a todos los profesionales que trabajaban con menores privados de un ambiente familiar en instituciones públicas y privadas. La respuesta a esta convocatoria fue masiva, y  supuso el inicio de una nueva forma de abordar la intervención con los menores, así como la necesidad de profesionalizar la intervención. Para los profesionales que vivieron ese momento, significó un antes y un después en la atención a los menores en Asturias y en los procedimientos de intervención educativa.
Es a partir de este momento cuando “Santaclara” estructura organizativamente a la Asociación Chavales y se van articulando los proyectos educativos, dotando a Gijón, en el año 1986, de cinco hogares funcionales y un proyecto de trabajo --en invernaderos--
“Santa” siempre puso mucho énfasis en “cuidar el proceso de cada menor”, insistía constantemente, “porque no somos todos iguales, cada uno tiene derecho a la diferencia”, “somos nosotros, la Asociación y quienes la conforman, los que debemos buscar las fórmulas de responder a sus necesidades individuales…”,
La preocupación constante de Santaclara de “adecuar las organizaciones sociales a las necesidades de las personas”, lo llevó a plantear la creación de nuevos recursos y así surgen los centros de Día y los Hogares del Programa de Sol a Sol en la Fundación Siloé.
De toda su amplia trayectoria me gustaría destacar tres aspectos de su personalidad: Primero, su carácter siempre comprometido. En este sentido se ha mantenido eternamente inconformista, defendiendo siempre la misma causa: “a los más desfavorecidos por una sociedad opulenta”.
Un ejemplo de esto es que hoy continua dedicando su quehacer a los que están en la cárcel o que salen y entran de ella, a los enfermos de Sida, (incluso cuando esta enfermedad era rechazada y marginada socialmente) a las personas discapacitadas y en su último proyecto continúa trabajando por las personas que padecen mayor estigma social: los enfermos mentales. Pero muy meritoriamente hoy queremos reconocerle su especial atención (y con que inimaginables y escasos recursos) a niños y jóvenes en situación de riesgo y desprotección dándoles educación, apoyo humano, casa y afecto; en suma todo ese conjunto de comportamientos que permiten a las personas vivir con dignidad en un ámbito de solidaridad y de respeto.
El segundo aspecto que yo resaltaría en el quehacer de “Santa” es su espíritu incansable, optimista y un trabajo hecho con una muy importante dosis de amor. “Santa” nos enseño, a los que trabajamos con él,  que no hay que conformarse con lo que nos muestra la superficie y que hay que descender hasta conocer la realidad del otro. En muchas ocasiones esto nos ha hecho sufrir con las injusticias, el dolor y las profundas heridas de las personas, especialmente los niños; pero también hemos disfrutado con las personas luchadoras y con capacidad de resistirse en la adversidad.
Y por ultimo Santa es de esas personas cuya profesionalidad se distingue,  no por un tecnicismo académico, sino por una dimensión afectiva y personal. Ha fatigado las páginas de Thomas Merton y piensa, como él, que "no somos ángeles ni estatuas", somos personas. Y es ésa humanidad, de cuerpo y alma, su estandarte más preciado.
Precisamente por todo ello, es importante, aunque sea de forma episódica y excepcional, poner de relieve lo que es un extraordinario ejemplo de conducta, actitud ética y cívica poniendo en marcha, sin dejarse amilanar por la dificultades, por la incomprensión, por la falta de recursos económicos y de personal algo tan noble y necesario como los recursos del Programa Chavales, que a lo largo de más de 30 años han ofrecido una pedagogía de la ternura ( “como él suele decir”) a más de 800 niños asturianos.
Primero, su carácter siempre comprometido. En este sentido se ha mantenido eternamente inconformista, defendiendo siempre la misma causa: “a los más desfavorecidos por una sociedad opulenta”.
Continua dedicando su quehacer a los que están en la cárcel o que salen y entran de ella,  trabaja, en la ardua y complicada tarea, de acompañar a los enfermos de Sida, cuando esta enfermedad era rechazada y marginada socialmente. Ha respondido a las necesidades de las personas discapacitadas y en su último proyecto continúa trabajando por las personas que padecen mayor estigma social: los enfermos mentales. Pero muy meritoriamente hoy queremos reconocerle su especial atención (y con que inimaginables y escasos recursos) a niños y jóvenes en situación de riesgo y desprotección con escaso o nulo apoyo familiar y social dándoles educación, apoyo humano, casa y afecto; en suma todo ese conjunto de comportamientos que permiten a las personas vivir con dignidad en un ámbito de solidaridad y de respeto




Intervención de José Antonio García Santaclara, galardonado con el premio “José Lorca” a la promoción y defensa de los derechos de la Infancia, en el acto de entrega
Interpretando el sentir mayoritario de esta tribu (…) la aportación económica del premio la donamos íntegramente a los niños y niñas palestinos para su proyecto de escuela de la comunidad beduína de Jahalim, de Jerusalén este y Jericó.
El pasado 15 de Noviembre se hizo entrega del IV Premio "José Lorca" que otorga el Institutu Asturianu d'Atención Social a la Infancia por su trayectoria en defensa de los derechos de niñas y niños a nuestro compañero y amigo José Antonio García Santaclara. “Santaclara” desempeña actualmente labores de dirección de la Fundación Siloé, organización que trabaja en la atención y mejora del bienestar de menores, personas enfermas y marginadas por nuestra sociedad. El premio fue entregado en el acto desarrollado en la Procuraduría de la Xunta Xeneral por la titular de la Conseyería de Bienestar Social y Vivienda del gobierno de Asturies Noemí Martín González, la Procuradora María Antonia Fdez. Felgueroso y por la directora del Instituto de Gloria Fernández.
José Antonio García Santaclara
La casa tejida
Serigrafía "La casa tejida"

Consejera de Bienestar Social y Vivienda del Principado de Asturias.
Directora del Instituto Asturiano de Atención Social a la Infancia, Familias y Adolescencia.
Miembros integrantes del Jurado de la IV Edición del Premio del Principado de Asturias “José Lorca” a la promoción y defensa de los derechos de la infancia.
Amigas y amigos,
saludo vuestra presencia y compañía, razón para sentirme bien hoy, aquí, amén de algunas razones más, que seguidamente mencionaré.
Aunque un tanto confundido, que no confuso, quiero en primer lugar expresaros a las personas que integráis el jurado del premio José Lorca, mi sincero agradecimiento por esta distinción que tan generosamente me habéis concedido.
Es un privilegio para mí que el premio que me otorgáis, lleve el nombre de José Lorca, fiscal de menores. Persona de gran calidad humana y profesional, José Lorca permanece entre nosotros como ejemplo a seguir  en la defensa y promoción de los derechos de la infancia.
Hoy, en torno a este premio y a los derechos de los niños y niñas, quiero recordarle y que le recordemos con cariño y gratitud, como a un buen amigo que se fue y que está.
Otra de las razones cruciales para una razonable satisfacción, es el hecho de que este premio se centra y tiene su origen y finalidad única y exclusivamente en la defensa y promoción de los derechos y bienestar de los niños y niñas.
Un acto como este, no cabe que pueda ser en términos absolutos, atribuido a una sola persona, en mi caso con más razón, y así se expresa con muy buen criterio y equidad, en la decisión del jurado, cuando se habla de “labor de equipo” y “trayectoria y compromiso personal” con los derechos y bienestar de los más pequeños.
Por mi historia, parece que he sido durante algún tiempo un experto en la práctica de lo que considero “mi forma de movilidad ascendente”, para algunos “inadaptabilidad descendente”, que me llevó de manera casi permanente a colaborar con diversidad de proyectos, gentes e instituciones y aún muy recientemente, a la Palestina ocupada, la del olivo, de los muros y alambradas. No fui solo, me acompañaron amigos, y con nosotros viajó una paloma palestina, crucificada en los alambres del gheto más extraño de este tiempo, y con la paloma vinieron las miradas de tantos y tantos niños sin niñez, con sus derechos violados en la inviolable dignidad del niño, porque la dignidad de cada ser humano, por fortuna, no está en manos de ningún gobierno.
Ciertamente estos últimos años, casi 30, he desarrollado mi trabajo a favor de la infancia, casi al cien por cien, a través de la Fundación Siloé, con su gente quiero compartir en primer lugar este premio. Pienso de manera muy especial en algunas personas, las menos, que han hecho y compartido conmigo desde el inicio de Chavales, esta larga andadura en la hermosa, gratificante y noble tarea del cuidado, educación y atención a la infancia del Principado de Asturias.
Es de sobra conocido el sabio proverbio de África que dice “para educar a un niño hace falta toda la tribu”; en la ciudad global decimos: “para educar a todos los niños hacen falta todas las tribus”, que sabe y suena a deseo ardiente y reivindicación urgente de: “educación universal para todos los niños, desde la pluralidad ideológica y religiosa, la laicidad y el respeto a la diversidad humana”.
Consecuentemente y por coherencia, este premio que hoy recibo, sin partirlo ni repartirlo, lo comparto con todas las tribus:
Con todos vosotros y vosotras y lo que representáis: Instituto de Atención a la Infancia, Observatorio de la Infancia y organizaciones que trabajáis en la atención y educación de los menores y con todas las familias.
Con las mujeres de “ojos grandes del mundo”, las de corazón en las manos y pies, las de corazón pensante, porque allí donde hay mujeres que se unen, o no, se hace sostenible el desarrollo y se crea tejido social, y los niños y niñas crecen felices.
Con los hombres “de ojos grandes”, que también los hay, que ya comparten con las mujeres el cuidado y la crianza de los hijos y las tareas de la casa; con el deseo de que sean cada vez más numerosos
Un recuerdo para las mujeres palestinas de las familias, de las guarderías y escuelas, de los hospitales y de los comités, y para sus niños, con ellas y ellos, también compartimos este premio
Hemos compartido el premio con medio mundo y aún está entero, así que pensamos en otros niños palestinos, los de las comunidades beduinas de Jahalim, del desierto de Judea, de Jerusalén Este y de Jericó. No tienen escuela, ni recursos económicos para construirla, ni permiso de la autoridad “incompetente”, opresora y ocupante: el gobierno de Israel.
Interpretando el sentir mayoritario de esta tribu, los que aquí somos, todos vosotros y yo mismo, la aportación económica del premio, la donamos íntegramente a éstos niños para su proyecto de escuela. Estamos abiertos a otras posibles aportaciones voluntarias.
Emma Goldman dice: “todavía nadie ha descubierto el enorme potencial de empatía, bondad y generosidad que se esconden en el alma de un niño. Una educación auténtica debería centrar sus esfuerzos en intentar descubrir ese gran tesoro.”
Sólo cuando nuestra fe y nuestro credo sean en el gran tesoro de bondad y amor de los niños, dejará de haber millones de niños que no pueden realizar su humanidad.
Sólo entonces  germinarán las semillas de la paz.
Se trata de acortar el largo trecho que separa el ideal de la realidad, y la realidad es que: millones de niños son víctimas de la mayor de las violencias, el hambre, de abusos de todo género y de la explotación más inhumana y eso “no es prioridad para los gobiernos”, porque los niños no interesan, o sí interesan, para combatir en las guerras, para mano de obra barata en jornadas agotadoras, etc.
Hace algún tiempo, el obispo y teólogo de la liberación Pedro Casaldáliga, en respuesta a la preocupante preocupación de algunos en el Vaticano, al parecer, por la creciente ola de relativismo en la sociedad, afirmaba: “sólo hay dos absolutos, Dios y el hambre”. No cabe el debate de si primero Dios o el hambre, primero siempre el hambre, porque allí donde se sacian el hambre y la sed, está Dios. Y si los que sufren el hambre son los niños, me apunto al relativismo de todo lo demás.
La situación de la infancia a nivel planetario, lo que hacemos, omitimos, o permitimos que se esté haciendo: la multitud de niños, humanidades destrozadas que van cayendo por los márgenes de nuestra  sociedad neoliberal, burocrática y competitiva, debe interrogarnos acerca de nuestros relativos y de nuestros absolutos.
Lo que más urge salvar en ésta época y lo que cuenta, es el gran tesoro de la infancia. En él tenemos la llave de la paz.
Luchar por los niños no equivale a cualquier trabajo, ocupación o empleo, ES MISIÓN.

Video de la TPA sobre el programa Chavales, con motivo del Día mundial de la infancia.